Confianza en el original. Valor en el que puedes confiar.
Hay cosas que importan no solo por cómo lucen, sino por lo que realmente son. Para ciertos productos, la diferencia entre un original y una copia puede ser casi insignificante. Si los clientes saben que están comprando un producto meramente inspirado en un original, lo entienden y lo eligen libremente, la situación es clara.
Sin embargo, existen productos, marcas, tecnologías y obras de arte cuya originalidad es parte de su valor intrínseco. Ahí es donde comienza el verdadero problema de las falsificaciones. Cuando los clientes creen que están comprando un original y el vendedor lo presenta como tal, pero en realidad es una copia, esto va más allá de una simple diferencia de calidad.
Es un abuso de confianza.

